<$BlogRSDUrl$>

jueves, octubre 30, 2003



LA GRAN MENTIRA

No me lo creo, lo siento, ya sé que a veces me pasan cosas un poco raras, pero no tanto, y me niego a quedarme sola con esta experiencia.

Entro en google y busco 'Que no, ¿qué? no podía creermerlo, pero...¿seguro?'

Y...sorpresa!! entre todas las no sé cuantas miles de páginas en castellano que hay en internet...¡sólo aparezco yo! vamos hombre.

Y en cambio busco 'encontre al amor de mi vida' y aparecen casi 70 direcciones

Mejor lo dejo aquí.





miércoles, octubre 29, 2003


¿QUE SE PUEDE ESPERAR DE UN LUNES?

Hoy escribo, porque es lunes, y me había propuesto escribir el lunes, mal día, lunes-luna-lunática... y así estoy.

Además va a llover, y entonces la gente sacará sus paraguas, y a mí me hace gracia, porque no puedes conducir un coche sin tener carnet, pero sí puedes ir por la calle con un paraguas, como si fueras el único peatón del mundo, despeinando a la gente en el mejor de los casos. Y yo, que soy la que se está mojando, tengo que ir por la calle haciendo acrobacias, agachándome, esquivándolos, y si me despisto hasta me sorprendo pidiéndoles perdón por rozar la varilla de su cacharrito con mis ojos, aaaay!! mi ojo!!! quiero decir, lo siento.
¿No os parece increíble ? ¿Cómo es que con tanta nueva educación ambiental, y vial, y no sé qué más nadie ha aprendido a conducir su paraguas?



Vergüenza ajena, vergüenza propia

Quizás yo estoy fuera de onda y no comprendo que las prendas y accesorios se llevan porque quedan cool y no para abrigarse. Pero ... ¿qué induce a alguien a ponerse un plumas sin mangas, que no cumple ninguna de sus funciones? Estéticamente es nefasto, además te congelas y, como consecuencia, el bonus: pareces subnormal.

Tan absorta estaba en esta reflexión que, mientras navegaba, he hecho algo de lo que me avergüenzo profundamente. Sé que reconocerlo en público me despojará de toda credibilidad por el resto de mis días pero... sin darme cuenta, he hecho click en el "Cancelar" de un banner para incautos.

Deberían prohibir esos banners. Son un hachazo a la autoestima.

miércoles, octubre 22, 2003


Bienvenidas

¿Qué opinas, Bio, damos explicaciones de por qué hemos desaparecido durante dos meses así, sin dejar rastro?

¿Nos inventamos que nos ocurrió algo inverosímil y glamouroso?

¿O reconocemos que en cuanto nos cambiaron los acentos por letras raras nos dio tanta pereza arreglarlo que decidimos abandonar hasta que alguna de las dos tuviera una experiencia tan inverosímil y glamourosa, digamos un gatillazo con un tío impresionante, que no pudiera evitar contarlo?

Encantada de encontrarte por aquí de nuevo... a ver si ventilamos, que esto huele a cerrado que tira para atrás.



NO PUEDE SER

Estaba todo planeado, ella cogió el avión y se hizo seiscientos kilómetros para verle, el viaje fue extraño, era de noche y llovía, pero tuvo la suerte de sentarse junto a alguien que sabía mucho de aviones, y de nubes, de motores, de despegues y aterrizajes, de nudos y de pies de altura, de diferencias de presión, y le contaba cosas, y le quitaba importancia a los ruidos, y las turbulencias...y eso la tranquilizó.

Después de una hora llegó, llovía, pero no le importaba, estaba feliz, nerviosa como hacía tiempo que no se sentía, pero feliz, por fin estaba allí, por fin iba a verle, por fin una noche de sexo del bueno, de diversión, por fin iba a dejarse llevar, a disfrutar, no veía el momento. Llevaba en el bolso una cajita con tres condones por si acaso el no tenía, y un cepillo de dientes, no faltaba nada.

Habían pasado más de tres meses desde la última vez, fue antes de verano. Entre los dos siempre habían saltado chispas, y esta vez ella iba dispuesta a que saltaran, pero de verdad, a ver fuegos artificiales, a escuchar violines, a tener mil sensaciones por minuto, a probar cosas nuevas...

Se preparó para salir, eligió ir de negro de arriba a abajo, que sabe que le sienta bien, y sin mucho maquillaje, para que el contraste entre la noche y la mañana siguiente no fuera demasiado evidente, apuró el frasco de colonia y se fue hacia el bar.

No había bebido media copa cuando llegó él, por supuesto tanto ella como él iban con amigos, pero no hablo de ellos porque no son los protagonistas. Todo fue como ella había imaginado, y después unas cuantas horas, algunas copas, bailes, y alguna que otra ayuda para mantenerse despiertos, llegaron a casa. Era de la amiga de ella, pero estaban solos, por fin se acercaba el momento, en unos minutos estarían en la cama, no me lo podía creer, estaba tan nerviosa que al entrar me fui directa a la cama, pero él me pidió que no sentásemos en el salón a charlar un rato.

Oh, oh, esto no va como yo pensaba, yo quiero sexo, no conversación, pero bueno...un ratito, vale. Y el ratito se alargó cuatro horas, y era encantador, y empecé a conocerle, y me gustó, y, ¡ay! ¿por qué? si yo solo quería irme a la cama con él, ¿por qué me hace esto? no quiero sentir nada, vivimos lejos, yo solo quiero una noche con él, pero no quiero que me cuente, ni que se abra, ni abrirme yo, no quiero sentimientos, no. Vamos a la cama.

Demasiado tarde, demasiadas palabras, ya no había chispas, sólo abrazos, y para colmo estábamos tensos, cortados, con una linea imaginaria en el centro de la cama que ninguno se atrevía a traspasar. Decidí que eso no podía ser, así que me lancé, el respondió rapidamente, y yo ya empezaba a ver como se iba preparando la traca final de los fuegos artificiales.....pero, “lo siento, no puedo, tenemos que dejarlo, es que no.....
- Que no, ¿qué? no podía creermerlo, pero...¿seguro?
- Joder, no lo entiendo, será que hoy me he pasado con algo, o los nervios, no sé, pero no te preocupes, que mañana usamos tus condones y otros tantos de los mios, que tú no te vuelves así, que tenemos algo pendiente, y que lo vamos a terminar, ya lo creo. Y ahora, por favor, vamos a poner un poco de sentido del humor, porque si no...

Mi duda era sencilla, ¿estaba con un seiscientos que no podía dar más de sí? ¿o era un fórmula uno que necesitaba pasar por boxes? Lo mejor sería dormir y probar después.

Lo malo es que ese depués no llegó, porque él tuvo que irse, y no volvió, no llamó, ni pasó por casa, ni la llevó al aeropuerto, nada, es triste, pero aquí acaba la historia.

¿Qué habría pasado si se hubiera ido con ese piloto al que conoció en el avión?

Y así vuelvo yo a dosesprimo, Pizca, haciendo la vida lo mejor que puedo, teniendo en cuenta que sólo puedo funcionar con unas cuantas neuronas, porque todas las demás no paran de darle vueltas, y más vueltas, y ahí siguen, pero yo las dejo, no hacen mal a nadie.



This page is powered by Blogger. Isn't yours?